Nuevo libro de EDUARDO GARCÍA CARMONA...Dónde y Cómo Pescar en León...

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viernes, 30 de mayo de 2008

Pesquera, donde el Esla "sesea" entre chopos y salgueras...

PESQUERA, uno de los mejores cotos de España.



Pesquera se ha convertido en el gran coto de León.




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Texto y fotos: Eduardo García Carmona.
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Las condiciones de su cauce son extraordinarias, donde la trucha abunda cada temporada más. Sus aguas son ricas en minerales y alimentos.No cabe la menor duda que con la regulación del caudal debido al pantano de Riaño, ha pasado a ser una de las mejores zonas acotadas de la provincia. La Administración deberá controlar el lucio y, sobre todo, los ciprínidos como la boga que, en época estival, campa a sus anchas.Pesquera es en el Esla, como El Condado en aguas del Porma, ¡un gran coto! Condiciones naturales no le faltan.

EL COTO, LÍMITES Y ACCESOS

Este tramo acotado fue creado en 1973, principalmente para la trucha común y cangrejo. En la actualidad el cangrejo ha pasado a ser una especie para el recuerdo, a pesar de ser una de las mejores zonas de la provincia. El coto se encuentra entre Vidanes y Cubillas de Rueda, por una orilla, y entre Modino y Santibánez de Rueda, por la otra.Los accesos son muy buenos, teniendo el pescador para elegir dos vías de comunicación. Por un lado se pueden acercar, por la carretera de Mansilla de las Mulas hasta Cistierna, por la margen izquierda del río. Por la margen derecha, la carretera de Puente Villarente a Modino, pasando por Gradefes. El único puente existente, para poder cruzar de una zona a otra, se encuentra en la parte superior, entre Modino y Vidanes. No es fácil poder vadear el río.No existen afluentes al Esla, en este tramo acotado, tan sólo alguna presa de riego.El Coto de Pesquera, da comienzo aguas abajo de Modino. Finaliza en la zona conocida como "El Concarrón", lugar donde caen las aguas de la presa de Santibánez de Rueda. Tiene una longitud aproximada de 6 kilómetros, siendo muy cómodas las entradas al río para pescar. En algunas zonas, la vegetación existente en las orillas dificulta el manejo preciso de la caña y el acceso al río.

MEJORES ZONAS DE PESCA


Hasta el cierre de la presa de Riaño, la mejor época para pescar era desde principios de junio hasta agosto, cuando el río mermaba su caudal. En la actualidad, debido a la regulación de sus aguas, se puede pescar con garantía durante toda la temporada. Por el verano la trucha se mueve mucho y come bien el mosquito. Los serenos son muy buenos.Las mejores zonas para pescar son: entrando por el pinar de Bidones hasta la zona conocida como el puerto de Pesquera. Aquí, las tablas son amplias y limpias de maleza en las orillas. Existe abundante anchura en el cauce, por lo que la pesca se hace cómoda en el lance. Además hay abundancia de truchas con buenos tamaños.Es recomendable la curva y tablona que se encuentran por encima del puente colgante de Villapadierna a Santibánez de Rueda, puente que está inservible. Aquí nuevamente el pescador puede gozar del contacto con la naturaleza y de las buenas condiciones que presenta el río.Quizás la zona más cómoda es la que va desde el puente caído de Villapadierna a Santibañez de Rueda, hasta el final del coto o zona conocida como el pozo del "Concarrón". Ha sido dragada hace unos años, pero en la actualidad tiene mucha y buena trucha, resultando muy fácil la práctica del lance con la caña. A pesar de la recomendación de estos lugares, el Coto de Pesquera, resulta bueno para la práctica de la trucha en cada curva y tabla existente a lo largo de sus 6 kilómetros. Existen raseras y caídas excepcionales y tramos en los que el río se divide en dos brazos, con difícil acceso, pero muy buenos para pescar. Sin lugar a dudas, este coto es de lo mejorcito que hay en León.El río Esla, en esta zona, tiene un encanto especial. La anchura media de su curso es de unos 45 metros, más o menos. Le acompaña, por una y otra orilla, el monte bajo exuberante en vegetación, en el que predomina el roble. También existen hermosas huertas con diversidad de cultivos, así como buenas praderías.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Valdepiélago, vestigios romanos y el cántico de los gallos...


Valdepiélago.



Un coto “sin muerte”
donde el Curueño cobra identidad


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Texto y fotos: Eduardo García Carmona.
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No cabe la menor duda que cuando las legiones romanas determinaron abrirse camino hacia Asturias por Valdepiélago surcando las aguas del Curueño, pensarían, también, en la gran riqueza truchera que tienen sus aguas. Había que transportar mercancías y riquezas mineras, especialmente el oro, hasta Asturias. El camino a seguir a través de la montaña, lo indicaba este gran río Curueño, río de las mil y una sinfonías policromáticas que surgen de sus aguas y su paisaje.
Si los romanos eligieron Valdepiélago fue por algo. Es la entrada natural hacia la montaña y punto de unión entre todos los pueblos y aldeas del alto Curueño y la localidad más importante de la zona, La Vecilla.
Los alrededores de Valdepiélago respiran vestigios romanos. La historia así lo cuenta. Valdepiélago, junto con la Vecilla y Tolibia, fue vía importante de las comunicaciones romanas entre León y Asturias. Los productos extraídos en la tierra leonesa, oro y plata, se pasearon durante muchos años por la calzada romana que, paralelamente al río Curueño, todavía se puede localizar. El dificultoso paso natural se volvió artificial, labrado por los leoneses de antaño con sudor y vidas dejadas en las rocas de sus montañas, hasta convertir el trazado sinuoso y peligroso, en vía accesible hacia tierras astures y cántabras. Entre las almenas naturales de este paraje natural, seguro, que son miles las historias de la época y siempre como protagonistas, los romanos y el río Curueño. Este0 es el denominador común, incluso en nuestros días, de esta comarca maravillosa compuesta por el alto y bajo Curueño, lugares de lo más importante en la provincia leonesa en cuanto a la trucha y su pesca se refiere, sin olvidarnos de esos gallos únicos en el mundo, que dan fama a León, por la aplicación maravillosa de sus plumas para la confección de moscas para la pesca deportiva.
En Valdepiélago se respira aire fresco de la montaña mezclado con el olor a brezo, o hierba recién cortada. En Valdepiélago también se huele a trucha. Trucha fina, brava y con un colorido especial, que sólo tiene la del Curueño.
En Valdepiélago el despertar del día se convierte en canción. Qué tendrán estas tierras para desbordar tanta belleza.
No cabe la menor duda, que el terreno que se pisa es también un terreno único. Algo tiene el subsuelo de la comarca para que aquí se críen los mejores pollos y gallos de pluma para la pesca de la trucha. Los gallos crían una textura especial en su pluma, que cuando se les saca de la zona van perdiendo y degenerando. Son varios los criadores que dejan en plena libertad a sus gallos, para remozándose en sus praderías y con el aire y agua de la montaña, ofrecer su mejor plumaje, pleno de colorido, brillantez y calidad, que llegan a confundirse con la belleza natural del paisaje de la zona.
Valdepiélago es también un importante coto truchero con recodos y rincones repletos de buen sabor a trucha, con caídas y corrientes, donde el Curueño pone el colorido de sus aguas, convirtiéndolo en sinfonía de colores y policromía. Los azules se convierten en verdes, lo transparente en espejo... y es que las aguas del Curueño son puras canción.
Las "frezas" son sensacionales y el futuro aguarda con ilusión al río y al pescador, mientras se respete la naturaleza y no se pudra por la contaminación que cada día va a más. Si las muchas cuadras que tienen los pueblos no vierten el estiércol al río. Si en cada localidad funcionasen o se pusiesen depuradoras de aguas residuales, el río Curueño en pocos años se habrá regenerado de forma tal, que sería un auténtico vivero de truchas. Todavía se está a tiempo para impedir males mayores y conseguir que esto sea una realidad palpable.

EL COTO

Este tramo acotado se encuentra entre las localidades de Nocedo de Curueño y Renedo. Presenta unas características idóneas para la práctica de la pesca de la trucha en todas sus modalidades: cucharilla, mosquito ahogado y mosca seca. La cucharilla ahora está prohibida al ser coto “sin muerte” todos los días hábiles de pesca.
Se encuentra a unos 40 kilómetros de León, con buena red de comunicaciones, tanto por carretera como en tren.
La anchura media del curso fluvial es de 15 a 20 metros, aunque existen zonas donde el Curueño angosta tanto, que no llega a los 5 metros, cerrándose sobre las rocas calizas y formando pozos profundos, donde nuestra singular "pintona" encuentra un refugio sin par.
El límite superior del coto, se encuentra en la localidad de Nocedo, justo en el puente, mientras el inferior está localizado 250 metros aguas abajo del puente del ferrocarril León-Mataporquera. Existe un “vedado” total desde el puente antiguo de Valdepiélago hasta el límite inferior.


MEJORES ZONAS DE PESCA

No cabe la menor duda, que no es lo mismo pescar a principio de temporada, que al final, aunque si el pescador es digno de llamárselo, gozará tanto en el mes de Marzo como en Junio, ocurre, que es en este último mes cuando el río presenta mejores condiciones para pescar.
La totalidad de los 4.000 metros de zona acotada son muy aprovechables tanto al comienzo de temporada, pese al mayor caudal de sus aguas, que en la época estival.
Las mejores zonas de pesca se encuentran al comienzo del coto, en Nocedo de Curueño, justo aguas abajo del puente donde se inicia el tramo acotado. Los pescadores se encontrarán con un lugar idóneo para pescar a mosquito ahogado. Las muchas rocas que existen en su curso son un cobijo importante para la trucha. Cuando las aguas bajan y quedan al descubierto, el tramo se convierte en excelente, especialmente para pescar al sereno.
Aguas abajo de esta localidad, después de pasar las últimas casas del pueblo en la zona de la ermita, comienza otra espléndida tablona que en verano se llega a remansar prácticamente en su totalidad. Esta es muy buena a principios de temporada para pluma y después para la mosca seca. Unos 100 metros más adelante el río comienza una ligera caída y se ensancha. Aquí las piedras, de considerable tamaño, se ven en pleno invierno emergiendo de las aguas. Este tramo es "superior" en toda época para la práctica de la pesca. Las truchas no son de gran tamaño, aunque las hay buenas, pero son bravas, muy bravas, y toman muy bien el señuelo. El río comienza a dibujar "eses" pegándose a la carretera, discurriendo paralelo a esta casi hasta La Vecilla.
En la caída de "La Peñona", cuando las aguas chocan contra la misma, el río se rompe en dos brazos. En la entrada se forma un pozo sensacional y la salida es muy buena para pescar. A continuación se encuentran unas tablas amplias, pegadas a la carretera, que son muy cómodas de pescar en la orilla opuesta, aunque el pescador antes de lograr la posición, deberá pasar un auténtico "calvario" con multitud de pinchazos y magulladuras propiciadas por la mucha maleza existente en la propia orilla. Merece la pena. La entrada hasta esta zona se puede realizar por el canal para el riego que está pegado a la roca, aunque en invierno hay que pasarlo con cuidado ya que las aguas son bastante profundas.
Llegamos a la localidad de Montuerto, zona que eligen cientos de leoneses a la hora de pasar una buena jornada en el campo, donde existen unos espléndidos prados pegados al curso del río. Es zona favorita de los “domingueros” y aunque es muy buena para pescar, en la época estival el pescador se puede encontrar a un “enjambre” de personas bañándose en las aguas. Unos pocos metros mas adelante, existen buenas zonas con caídas más rápidas. Es quizás de lo mejorcito para pescar. Después, hasta el puente romano de Valdepiélago, los recodos y tablas se suceden, aunque la maleza dificulta mucho más la labor del lance para el pescador.
Si las "pintonas" tienen un buen día para comer es normal que los pescadores disfruten de la pesca como nunca, aunque también, dependiendo de la frialdad de las aguas y el caudal, se dan sorpresas menos agradables para los pescadores, pudiéndose llevar el "rosco" para su hogar. Pese a todo, trabajando bien el río, no es difícil conseguir disfrutar de este coto “sin muerte”.

domingo, 25 de mayo de 2008

III PESCAPRESS DE CASTILLA Y LEÓN



BURGOS ACOGIÓ A PERIODISTAS LLEGADOS DE TODA ESPAÑA.

Del encanto de la Sierra de la Demanda a la ilusión de pescar, “pasada por agua”.



Texto y Fotos: Eduardo García Carmona

Viajar desde tierras Canarias para asistir al tercer encuentro de periodistas e informadores del mundo de la pesca, es llegar con las pilas cargadas, muy cargadas, para pescar truchas, después de casi un año pescando en el mar o en alguna de las presas de las islas afortunadas.
La ilusión y las ganas contrastaban con la belleza de una zona de Castilla y León que no conocía: La Sierra de la Demanda y unos ríos en los que nunca había probado fortuna tras las hermosas libreas de la singular pintona de los ríos Alanza y Arlanzón.
La lluvia, gran aliada para el campo, que presentaba un manto verde como nunca había visto, no quiso acompañar a los sufridos periodistas que querían dejar la rutina diaria de las redacciones, sintiendo la picada de las truchas.
Compañeros de la radio, televisión, periódicos y revistas especializadas, acudieron desde el Norte al Sur y del Este al Oeste de la geografía española, para arropar a la Junta de Castilla y León en un evento que comienza a tener identidad propia y por el que esta tierra maravillosa y sus ríos, son conocidos en todos los rincones, incluso más allá de nuestras fronteras.
Castrillo del Val(Burgos) y el Hotel Camino de Santiago, fue el lugar de reunión y punto de partida para las actividades.



















En la noche del viernes 23 de Mayo y, tras la cena, el grupo de compañeros de Galicia, encabezados por Miguel Piñeiro y con el “arte de confeccionar moscas” de Julio Seijas, ofrecieron un regalo de bienvenida, a compañeros destacados, tras su paso por Vilagudín 2008. Entre los galardonados: Paco Redondo, Roberto Coll, Alberto Torres, Leonardo de la Fuente y Francisco Javier Martínez. Cada uno de ellos, recibió un cuadro con una, o dos moscas, alusivas a su personalidad. ¡Todo un detalle! Del texto y de los comentarios jocosos se encargó Piñeiro, como siempre con ritmo y alegría.

Por cierto, esa misma noche pudimos conocer el futuro logotipo de los próximos Pescapress.




















La primera salida del grupo fue el sábado 24 de Mayo, para conocer la piscifactoría “La Pesquería”, donde miman a la trucha autóctona de los ríos de la zona, con tras líneas genéticas puras, con las que poder repoblar los ríos de origen.
Una exhibición de montaje de moscas para la pesca, a cargo de Julio Seijas, espléndido en sus comentarios y magistral, como siempre, en el montaje, hizo posible que hasta el personal de la piscifactoría, dependiente del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Burgos, quedase con la “boca abierta”, ante la maña, vistosidad y componentes con los que Julio confeccionaba sus moscas.
Aunque la pesca en el Escenario Deportivo y Social del río Arlanzón, estaba anunciada, no se pudo llevar a efecto a causa de que el agua bajaba como “chocolate”.

El pantano de OCA, fue el lugar donde, improvisadamente, pudimos realizar lances, sin demasiada fortuna, aunque algunos, caso del salmantino, José Ignacio, con una trucha de unos 4 kilos de peso, o el francés, españolizado, Guy Roques, con un ejemplar de un kilito de trucha común, consiguieron poner los dientes largos al resto de la corte de periodistas. Todo fue posible, gracias a la cecina de León, degustado a pie de pantano con la que nos obsequió José Luis Méndez.
Poco más hasta una suculenta cena en el Asador de Aranda, en la capital burgalesa, con la catedral gótica de testigo y un cordero de la tierra, con marchamo de calidad, que fue una auténtica delicia.









EL AULA DEL RÍO DE PINEDA, GUY ROQUES Y ROBERTO COLL

La segunda jornada fue para conocer, en Pineda de la Sierra, el Aula del Río, allí creada por la Junta. Una delicia para niños y mayores, en plena Sierra de La Demanda, y donde el disfrute en plena naturaleza está garantizado pero, con una asignatura viva, muy viva: respeto ecológico y educación ambiental.
Esa es la labor de esta Aula del Río, la tercera creada por la Junta de Castilla y León, tras la primera creada en Soria y la segunda en Vegas del Condado, en León.
No me extraña que las autoridades presentes, a cuya cabeza estaba el Viceconsejero de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, José Manuel Jiménez Blázquez, mostrasen con orgullo las instalaciones, explicando el funcionamiento de las mismas, a cuyo cargo se encuentran dos monitores que atiende a grupos de niños y mayores, que soliciten su servicio, en la Delegación de Medio Ambiente de la Junta, en Burgos, y siempre para grupos mayores de 5 personas.
El río Arlanzón, crecido y con el agua algo tomada, esperaba a los periodistas, en un tramo adscrito al Aula del río.
Antes, Guy Roques, maravilloso mosquero y mejor amante, que andante, de la trucha y los ríos de Castilla y León, nos dio una lecciones de humildad, con elegancia y buena pluma. Guy, nos presentó su última obra: Delirios de un Pescador a Mosca (II). Nudos de Viento. Libro de la colección A Mosca, de editorial Sekotia S.L. del que nos leyó parte de su “plegaria a San Pedro”, dejando que sus palabras calasen en lo más hondo de los pescadores presentes, arrancando los aplausos generosos y conmovidos de los informadores y acompañantes. Una delicia la forma de escribir de este francesito, españolizado, que domina el lenguaje y la lenguística castellana, con arte y maestría.

En la jornada de pesca, quien más, quien menos, se estrenó, aunque muy pocos lo hicieron, en el propio tramo de río, y sí la mayoría en el lago del Aula.
De los pocos que consiguieron capturas, mi querido Roberto Coll, el valenciano, se llevó la palma. Una hermosa trucha, de algo más de 3 kilos, quiso morder su ninfa y, la sacó.

La clausura fue compartiendo mesa y mantel, todos juntos, en el Restaurante La Casona, en Pineda de la Sierra, una localidad hermosa, con mucha historia, como delataban los escudos heráldicos mostrados en mucha de las casas solariegas y casonas de pura piedra de la zona.
Un año más, Francisco Javier Martínez y Leonardo de la Fuente, hicieron de maestros de ceremonias de unas jornadas organizadas por la Junta de Castilla y León que, ya anuncia para 2009, el cuarto encuentro de periodistas, con Salamanca o Sierra de Gredos(Ávila), como posibles escenarios.

Ahora, dentro del calendario de eventos de este tipo resta, en el mes de Setiembre, la segunda edición de Turiapress, en Chulilla(Valencia).


NOTA DE PRENSA OFICIAL DE LA ORGANIZACIÓN


PESCA PRESS 2008 SE CELEBRÓ EN BURGOS

Una veintena de periodistas especializados en pesca se congregaron en Burgos, donde visitaron la piscifactoría de Quintanar de la Sierra y el aula del río de Pineda de la Sierra


La provincia de Burgos acogió la tercera edición de Pesca Press, que reunió a una veintena de periodistas especializados en pesca procedentes de la Comunidad Valenciana, Galicia, Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla y León. La meteorología no acompañó y las lluvias caídas los días anteriores provocaron que el río Arlanzón, a su paso por el escenario deportivo y social estuviera embarrado e impracticable para la pesca. La Consejería de Medio Ambiente, organizadora del encuentro de periodistas, cambió el escenario de la jornada de pesca al coto intensivo del Embalse de Alba, en el río Oca. Los periodistas visitaron la piscifactoría de Quintanar de la Sierra, donde se crían truchas autóctonas de tres líneas genéticas presentes en la provincia burgalesa. También conocieron el aula del río de Pineda de la Sierra, una de las tres que posee la Junta de Castilla y León en la región.
Pesca Press contó con la presencia del viceconsejero de la Consejería de Medio Ambiente, José Manuel Jiménez; el director de Medio Natural, José Ángel Arranz; Lorenzo Rodríguez, jefe de la Sección de Caza y Pesca, y María del Carmen Martínez Juliá, técnica del Servicio Territorial de Medio Ambiente.
En el apartado técnico y aparte de las visitas a la piscifactoría y al aula del río,, Pesca Press tuvo unos colaboradores de excepción con los montadores Julio Seijas, de Galicia, y Paco Redondo, de Salamanca, que deleitaron a todos los asistentes con sus imitaciones. Además, el aula del río sirvió de excepcional escenario para que el escritor francés Guy Roques presentara su último libro y leyera un fragmento del mismo.
Las jornadas de pesca no tuvieron excesivas capturas, aunque en el embalse de Alba se consiguió alguna captura de varios kilos de peso y Roberto Coll logró capturar una hermosa trucha autóctona de 60 centímetros en el tramo adscrito al aula del río. Todas las capturas fueron devueltas al agua.
La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, junto con los periodistas Francisco Javier Martínez y Leonardo de la Fuente, precursores de Pesca Press, ya estudian los pormenores de la próxima edición de este encuentro que, muy probablemente, se vaya hasta tierras salmantinas, donde los periodistas conocerán el trabajo realizado con el hucho o salmón del Danubio.

ALBUM DE FOTOS III PESCAPRESS. BURGOS 2008